Dos hombres, o nombres son claves para entender el mundo mítico en el que se desarrollaron los griegos. Estos son Homero y Hesiodo .Ambos son denominados como los educadores de Grecia.

Hesiodo es un poeta gnómico y moralizador. Las obras que conservamos son dos. Teogonía y Los Trabajos y los días. Ambas obras se complementan, la primera nos narra su visión del mundo divinizado y en la otra nos integra al hombre dentro de este mundo.  

La Teogonía es un canto de honor a Zeus, padre de los Dioses. Una inspiración realizada "por las musas".en la que trata de dar una explicación a los orígenes del mundo, una explicación "racional". Una interpretación con sentido para entender la realidad del mundo que nos rodea.Hesiodo tiene una labor fundamental dentro de esta cosmogonía griega ya que recoge diversos mitos y los sistemiza dándole un orden y, al mismo tiempo, una explicación del bien y del mal, del cosmos frente al caos. Hesiodo clasifica en un sistema organizado jerárquicamente las relaciones que existen entre los Dioses. Los Dioses del Panteón Olímpico tienen cada uno un perfil  determinado y competencias específicas. Zeus, Deméter, Ares, Palas Atenea, Hefesto, Artemis,Poseidón...tienen una función y muchos de ellos opuestos, dentro del frágil equilibrio entre la fuerza de los contrarios.

En la visión hesiódica del cosmos, el mundo es un mundo divinizado pero por ello no falto  de conceptos morales como el de la justicia, la prudencia o la moderación. Los Dioses inmortales detallados tienen gran influencia y poder en el mundo humano. Hesiodo, con carácter didáctico, relaciona directamente la justicia de los Dioses con la de los hombres. Si los hombres se mantienen firmes y justos la naturaleza será pródiga con ellos. Para Hesiodo, la voluntad sabia, ordenada y justa es Zeus. Las fuerzas positivas y negativas cohabitan y contrastan. El hombre es gobernado con un principio de responsabilidad e intención. El ser humano debe descubrir el camino correcto y mantenerse ahí. En Los trabajos y los Días Hesiodo ordena y da forma consistente a ese complejo mundo mítico. Su poesía no es casual, pues narra la realidad "racional" de cómo es el mundo que rodea e integra al hombre. Esta obra le ofrece una identidad,un origen y una explicación. Esta interpretación no es racional, en el sentido de contrastada de forma científica, pero no por ello significa que no sea real.

En Los trabajos y los días integra al hombre en este mundo a través del mito del nacimiento de la primera mujer, Pandora, también llamada como "la calamidad". De manera didáctica nos señala los días del año para sembrar, para recoger. Nos señala cómo ha de ser la actitud del hombre frente al hombre y la del hombre frente a los dioses,dándole así un origen, un orden y una seguridad. En cierta manera Los trabajos y los días representa un "código natural de leyes" para los hombres. Un código ético vigoroso y permanente.Hesiodo, nos presenta el trabajo como una necesidad. El que se consagra al trabajo y no codicia los bienes ajenos recibe la justa compensación por los Dioses. Son las leyes que rigen el mundo enunciadas en forma religiosa y mítica.

Hesiodo además establece las cinco edades del hombre: la edad de oro, la de plata, la de bronce, la de los héroes y la de hierro. En una serie de generaciones, el hombre está destinado a ir empobreciéndose: De la edad de oro en la vive con los Dioses y es casi uno de ellos, a la edad actual, la edad de hierro28, en el que debe sufrir para buscar la justicia." El Aidós y la Némesis"aquí son fundamentales, (y posibles) para que el hombre mejore el mundo.

A Hesiodo le seguirán otros poetas míticos tan importantes como Arquíloco, Anacreonte y Safo de Lesbos. Todos ellos darán cuenta de ese mundo mítico en el que la vida tiene una serie de normas o estarán regidas por una serie de ellas, "no racionales" aunque sí vitales, que prepararán al hombre para el devenir.

Anteriores a la obra de Hesiodo encontramos dos epopeyas fundamentales de poesía épica para analizar la Grecia arcaica. Estas son La Iliada y La Odisea de Homero. Si Hesiodo y su cosmogonía presenta a los Dioses como justos, magnánimos y omnipotentes, Homero los humanizará, dotándolos de atributos humanos que englobarán defectos y virtudes. Esta visión homérica de los mismos será después muy criticada por otros poetas.

Homero nos muestra como es ese mundo arcaico, el orden natural (y no racional) que sitúa alhombre, en este caso al héroe, en esa complicada relación ambivalente que mantiene con los dioses. Es a través de la narración de una guerra, Troya, y la vuelta a su hogar de un héroe, Ulises.Homero es "El Poeta", un transmisor poético de los ideales griegos. El "educador" de Grecia. En la Ilíada nos señala el hombre heroico y su alto destino que ha de perdurar a través de los tiempos. Enseña el honor, el areté, la dignidad, el valor y el deber. Un poeta que no impone, ni prohíbe nada. Sólo narra de manera impersonal los acontecimientos que se desarrollaron en el pasado con el fin de instruir y de glorificar a esos grandes héroes. De que persistan siempre en la memoria colectiva sus hazañas y su espíritu. Ese es el fin de los poetas. Porque los mitos y los héroes que relata son reales. Los relatos que nos escribe Homero no son sólo leyendas antiguas, son relatos que merecen ser recordados porque son sucesos ejemplares que conllevan un gran valor. Los héroes que nos narra son ejemplos y modelos para los griegos. Homero se servirá de los más diversos mitos en toda clase de situaciones con el fin de advertir, aconsejar y enseñar cual son los valores y el alto espíritu que debe tener el hombre griego. Para ello une la épica a la poesía,inspirado por las musas comienza el más grande poema épico de todos los tiempos. Las musas presiden la poesía, son su fuente inspiradora, son el "kalos", las hijas de lo bello. Lo bello creado en la imaginación del hombre. Homero y su poesía nos demuestra que el hombre griego no sólo es capaz de crear un mundo imaginario sino que es capaz de dotarlo de un espíritu y un mensaje..

 

Los Mitos y las estrellas : Por Mireya Vall de Porcioles

 

 

 

 

 

 

Los Mitos y las estrellas. Por Mireya Vall de Porcioles